El mármol y su atemporalidad

El mármol y su atemporalidad


El mármol, tan eterno, imponente y atractivo, popular en la arquitectura desde tiempos inmemorables. Sus primeras extracciones se remontan a la Antigua Grecia. Su término proviene de “marmaros”, que significa piedra brillante. Y se obtiene como resultado de la cristalización de la piedra caliza. Ina de las primeras construcciones a gran escala con este material fue el templo de Artemisa, con cinco pisos de altura y sostenido por 127 columnas de mármol.


Sin duda, un favorito de la época que se posicionó entre la arquitectura y escultura como símbolo de poder y riqueza. Hoy en día se mantiene como tal gracias a sus numerosas presentaciones que hacen que destaque en cualquier diseño.  

Luca Compri Architetti (LCA Architetti) diseñó esta casa para un arqueólogo en Varese, Italia. Un paralelepípedo simple con una base rectangular, en el que también se han insertado otros bloques de forma cúbica completamente cubiertos de piedra. Utilizaron losas de mármol, bloques de hormigón y de Travertino, recuperados todos de canteras desmantelados o vertederos de piezas de construcción. Además, el edificio fue aislado para reducir el consumo de energía al mínimo.

Fotos: Simone Bossi

En la fe judía, Mikveh es un baño purificador en el que se utiliza agua proveniente de la lluvia. Arqhé Studio diseñó en la Ciudad de México, Mikveh Oh, un baño en forma de espiral que lleva al usuario a través de un ritual espiritual al centro del proyecto, que es donde se encuentra la bañera.

Su exterior es de aspecto sobrio, realizado con hormigón prefabricado, y no cuenta con ventanas. En el interior buscaron transmitir la idea de purificación, su tonos son claros y contrastan con los detalles cálidos de color bronce. Materiales: mármol, madera de roble y porcelana. Las paredes son las que definen cada espacio y guían el camino.

Fotos: Yoshihiro Koitani + Arqhé Studio

Dividido entre el barrio de Amatitlán y el centro de la ciudad de Cuernavaca (Morelos), se levanta el Museo Morelense de Arte Contemporáneo Juan Soriano (MMAC), en cuya construcción participaron Javier Sánchez y Aisha Ballesteros.

Concreto aparente y mármol mexicano (conocido como terragona y extraído en Torreón), son los materiales utilizados, ambos de bajo mantenimiento. Al ser la piedra de color oscuro, crea contraste con el hormigón. En el jardín se integraron espejos de agua, caminos de concreto, grava y tierra, acompañados de las esculturas monumentales de Juan Soriano.

Fotos: Jaime Navarro

El Hotel Solaz, ubicado en Los Cabos (Baja California), ha dado de qué hablar por su arquitectura, que además de fusionarse con el entorno destaca por su fusión de materiales. Diseñado por Sordo Madaleno Arquitectos, la construcción es conformada por tres bloques apilados uno encima del otro, cada espacio contiene de pisos que en total, conforman seis áreas destinadas a las habitaciones. La elección de materiales fue de la mano con la escena, madera tropical, para darle calidez, y mármol acompañado de textiles ligeros para darle un toque de frescura.

Fotos: Rafael Gamo

Archiproba se dio a la tarea de restaurar el Palacio de la Cultura de Zheleznovodsk, en Rusia. El edificio tiene forma rectangular y alberga un cine, salas de conciertos y conferencias, salones de baile, áreas de recreación, espacios educativos y de exhibición, un club de ajedrez y una biblioteca. Para la renovación se tomó en cuenta la conservación de la historia y el patrimonio material. La idea principal del proyecto es la máxima preservación de los elementos auténticos del edificio, por lo tanto, todos los paneles decorativos de fachada, escaleras interiores y pisos de mármol cubano, columnas y paredes hechas de toba calcárea y el techo ondulado del auditorio fueron cuidadosamente pulidos y conservados.

Fotos: Max Avdeev