Toca madera. La madera ideal para cada proyecto

Toca madera. La madera ideal para cada proyecto


Tocando madera pretendemos alejar a los infortunios y atraer a la buena suerte, y esto se hace desde la antigüedad en la que se creía que los troncos (en especial el roble) eran el hogar de algún dios, así que estar cerca de ellos traía protección.


Este material noble y natural nos aporta calidez y tranquilidad a nuestros sentidos, además es visualmente atractivo, nos da una sensación agradable por sus propiedades térmicas al tener siempre la temperatura adecuada; y su olor, aunque variable según la especie, por lo general es seductor al olfato.

Pero debemos escoger bien el tipo de madera a utilizar en cada proyecto para así asegurarnos de explotar al máximo todas estas cualidades. Y aunque la mejor selección dependerá de diversos factores, como la durabilidad, el peso, la estabilidad y fortaleza requerida, así como el costo que estamos dispuestos a pagar; lo elemental a saber es que la madera se divide en dos grupos, según sus propiedades: en blanda y dura.

Las maderas blandas vienen de árboles con periodos de crecimiento cortos, lo que las hace  más ligeras (se trabaja más fácil con ellas) y tener precios más bajos. El que se denominen blandas no quiere decir que sean frágiles, sino que son dúctiles.

Algunas de ellas son el abeto con su color beige, muy resistente y con gran elasticidad, por lo que es muy utilizado para instrumentos musicales, embalajes, revestimiento de paredes y techos. El rojizo cedro duradero y resistente a hongos e insectos, perfecto para construir casas, tejas y revestir muebles. Y el pino con su color crema, textura uniforme y manejo sencillo por lo que es muy utilizado para carpintería en la construcción de paneles, muebles y molduras, además se puede pintar fácilmente por lo que se le puede aplicar cualquier color.

Y las maderas duras provienen de árboles cuyo crecimiento es lento, son más resistentes y presentan irregularidades (más complicado trabajar con ellas) y por lo tanto su costo es más elevado con respecto a las blandas.

Algunos ejemplos son la rojiza caoba de alta resistencia, densidad y durabilidad, por lo que es excelente para zonas con alta humedad y para la construcción de muebles elaborados. El café rosado cerezo resistente y con alta capacidad de flexión, ideal para muebles y revestimientos. El nogal con su color café obscuro y mediana densidad es el material perfecto para trabajar elementos torneados como ciertos muebles, gabinetes, adornos, puertas. El olivo y sus pronunciadas vetas irregulares, madera compacta y bastante resistente, ideal para trabajos decorativos. El roble y sus colores claros amarillentos, con gran flexión y durabilidad, acepta cualquier tipo de acabado, ideal para pisos, muebles y revestimientos interiores. Y la multi colorida teca, madera tropical tan resistente a la humedad, hongos y termitas, lo que la hace excelente para exteriores y zonas húmedas.

En resumen, y añadiendo algunas maderas más, para crear muebles económicos es mejor utilizar el pino o la haya; para revestimiento de paredes y techos el abeto, el roble o el cerezo; para hacer una perfecta casa para el bosque el cedro o la caoba; para muebles finos y elaborados por ebanistas la caoba, el castaño, el roble o el nogal si nuestro diseño tiene curvaturas; para pisos el roble, chechen o chakte viga; para lucir las vetas el olivo, el tzalam o la parota; para baños y cocina la teca, arce o abedul; y para muebles y estructuras de exterior la teca y el abeto.

No podemos olvidar que es un elemento natural y debe ser tratado con prudencia, comprobando siempre que sean maderas certificadas.

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Y para terminar, aquí el poema de La mesa de Francisco José Cruz que resume un poco lo que es este material:

Si una cosa de las que tiene enfrente
le dijera que siempre no fue mesa,
que sus patas fueron raíces
-aunque las tenga lisas torneadas-
lo negaría con todos sus clavos,
barnices y molduras a pesar
de las vetas o venas que la cruzan.
Nunca ha echado de menos una rama
flexible, acogedora. Sin embargo,
siempre dispuesta todo lo recibe
sin quejarse del peso ni del roce.
Necesita sentir encima cosas
como si fueran pájaros dormidos.